Me encuentro parado frente al mar, ya es de noche, la luna, la arena y las olas colman mis sentidos. En mi soledad medito sobre mis pensamientos y me doy cuenta que poco a poco mi mente se llena de tu presencia. Hace algún tiempo ya de todo, sin embargo revivo tus ojos, tus manos y tu recuerdo.

La brisa de mar me devuelve a mis sentidos, despierto de mi sueño, recuerdo que ya no estás conmigo. Por un momento tengo la necesidad imperiosa de decirte lo que siento, no hay algo más grande que tu en mi memoria en este momento. Antes al sentir lo mismo hubiese corrido a ti con flores, caramelos, chocolates, vino, música, o tan solo con un beso.Hoy tengo tu recuerdo, agua mojando mis pies, luz de luna iluminando mi soledad y un olor salobre acompañado de una lágrima por lo que fue.

Decirte "te amo" es vacío, pero es cierto que amo lo que fuiste y la imagen de ti en mi memoria. La felicidad es efímera, para mi no es más que pasajes en mi mente, surcos labrados en el mar, que ola tras ola borra la huella de mi vida en esta tierra.

Estos ojos ya casi no perciben el paisaje, ya no puedo detener mis sentimientos que corren como manantial de mi rostro al encuentro de los océanos. Tantos errores que hoy pesan tanto, tantos errores que hoy hacen llanto, al fuego de ayer lo ahoga el mar de este momento. Las llamas de tu cuerpo, las brasas de tus besos, la ternura de tus mimos, tu mirada, tu silencio.

En silencio tomo el morral y cumplo mi promesa de amor eterno, hoy libro tus cenizas en este mar, que el dios de las aguas sea ahora tu templo. Nada puedo darte mas que un ramo de flores de corales, caramelos en forma de peces de mil colores, la luna y el sol para que iluminen tu paz y velen tu sueño. Te regalo todos mis recuerdos felices, esos por los que hoy lloro y tiemblo.

Carlos Gustavo Ruiz

Viernes, 5 de Junio de 2009